Libertad, respeto e hipocresía
Es algo muy normal que quienes exigen libertad y respeto para sí mismos, no vean nada malo en negar a los demás tan preciados bienes. Ante esta actitud surge una pregunta: ¿es realmente hipócrita actuar de esta manera? La respuesta parece obvia, pero tal vez no lo sea tanto. Para empezar, si bien algunos aplican el doble rasero de forma consciente, simplemente porque les beneficia, otros quizá no sean ni siquiera capaces de entender que se pueda conceder libertad y respeto a quien quiere hacer o disfrutar de algo que a ellos no les gusta. Dicho de otra forma: no es lo mismo quien clama por su derecho a expresarse y luego pide censura para sus adversarios sabiendo perfectamente que está torciendo las reglas a su favor, que quien, por alguna extraña ceguera selectiva, cree que su libertad es natural y legítima, mientras que la de los demás es peligrosa o irrelevante. Ejemplos de esto abundan en la política y en la sociedad. El discurso de los partidos es un catálogo de ...