MÁS ARTIFICIAL QUE INTELIGENCIA
una burbuja de la inteligencia artificial? Sí, en tanto que se están exagerando
sus posibilidades. ¿Y hasta dónde llegan estas posibilidades? No discuto el
potencial futuro de una tecnología que está en constante evolución. Pero sí
señalaré una limitación fundamental de los modelos de IA más populares en la
actualidad: los que se presentan como "inteligencia artificial
generativa". Cuya limitación reside precisamente en ser más artificial que
inteligencia.
IA generativa es artificial, no en el sentido de haber sido creada por el ser
humano, sino en el de no ser verdadera inteligencia. Esto se debe a que dichos
modelos no imitan el pensamiento humano, sino la forma en la que el pensamiento
se expresa: ya sea a través de texto, imágenes, código o fórmulas. Por decirlo
de otra manera: al igual que un loro, la IA, no “piensa”, solamente “habla”. Otro
símil serían los ratones de laboratorio a los que, mediante condicionamiento,
se enseña a realizar tareas. Los ratones no piensan lo que están haciendo: solo
siguen el instinto con el que han sido programados. Jamás podrían resolver por
sí solos el problema que parecen estar solucionando.
Esto
es así incluso en casos en los que la IA parece sorprendentemente inteligente,
como cuando escribe código o genera fórmulas para hojas de cálculo. En
realidad, lo único que hace es traducir de un lenguaje a otro: del lenguaje
natural al lenguaje de programación o a la notación matemática. Y como en
cualquier traducción, pueden surgir errores, lo que subraya la necesidad de un
control de calidad humano.
mi campo, el publicitario, la inteligencia artificial puede parecer
sorprendentemente competente. Pero su falta de originalidad es palmaria. A
menudo, genera textos que podrían haber sido creados por un cliente que tratase
de imitar el lenguaje publicitario, pero sin aportar nada realmente nuevo. Una
IA generativa carece de la capacidad real de crear, como puede comprobarse si
se le pide una lista de ideas. Más allá de recordarnos algunas que habíamos
olvidado y otras de las que, simplemente, no habíamos oído hablar, es incapaz
de ofrecer ideas originales, es decir: que nunca se hayan expresado antes. Ciertamente
se puede argumentar que la mayoría de los textos publicitarios son repetitivos
y carecen de originalidad. Pero esto no es una carencia intrínseca del lenguaje
publicitario, que frecuentemente demuestra su capacidad de ir más allá y crear
auténticos fenómenos sociales. Más bien, es una respuesta a la comodidad de los
clientes que buscan familiaridad en la publicidad, lo que la inteligencia
artificial puede proporcionar eficazmente.
aunque se trate de excelentes herramientas para trabajos que requieran
imitación o traducción, los actuales modelos de inteligencia artificial tienen
evidentes limitaciones. Y por supuesto, son incapaces de tomar conciencia de sí
mismos, ya que no piensan, sino que tan solo imitan mecánicamente de manera muy
sofisticada. Por lo tanto, la idea de que la inteligencia artificial generativa tiene posibilidades ilimitadas puede considerarse una burbuja. Una burbuja creada por aquellos que, por interés o falta de conocimiento, exageran tanto sus promesas como sus amenazas. En lugar de temer a una revolución de la inteligencia artificial, deberíamos adoptar un enfoque más realista hacia esta tecnología, reconociendo sus logros sin atribuirle capacidades que aún está muy lejos de poseer.



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